Sabelotodo
69 | Esqueuomorfismo
Hace unos días Google cambió los iconos de su suite. El logo del Google Sheets, del Google Calendar, del Google Drive y del Gmail. Son cambios ligeros, que dejan atrás los colores planos y pasan a esos degradé vidriosos que parece haber impuesto Apple. Las cosas cambian, es la naturaleza del mundo. Google ya había hecho un cambio grande en su diseño en el 2020. En aquella ocasión, los cambios más significativos, a mi entender, habían sido el de Gmail y el del Calendar. En el caso del correo, abandonaron el fondo blanco que terminaba de convertir a la M en un sobre de papel para dejar a la letra sola. El logo nuevo (y el nuevo nuevo, el de ahora, también) sigue evocando el sobre de una carta, pero ahora es mucho más “M” que sobre.
En el caso del Calendar, el logo dejó de ser literalmente un calendario y pasó a ser una abstracción total.
Hay un concepto en el mundo del diseño que se llama esqueuomorfismo. Una palabra grande, difícil, fea. Suena como una enfermedad, algo que te podrían encontrar en la axila. En realidad, el esqueuomorfismo es cuando, en el diseño de un objeto, se utilizan como decoración detalles que, en una versión anterior del objeto, eran estructuralmente necesarios. La imagen que Wikipedia da de ejemplo es lo suficientemente ilustrativa: un candelabro eléctrico que imita la estética de un candelabro antiguo, con velas.
Esqueuomorfismo, así de feo como suena, viene de la unión de dos palabras griegas. Skeuos, que significa contenedor o herramienta, y morphé, que ya se habrán dado cuenta de lo que significa. La palabra la inventó un Henry Colley March hablando de unos floreros antiguos. La usó en un ensayo llamado The meaning of ornament: or its archaeology and psychology (El significado del ornamento: o su arqueología y psicología). Colley March leyó su ensayo ante la “Sociedad de Anticuarios de Lancashire y Cheshire”, quizás la cosa más inglesa jamás creada, en 1889. Los registros de ese encuentro se publicaron en 1890 y se pueden leer completos en Google Books.
Colley March hablaba de objetos, como ya vimos con el candelabro y como sucedería, eventualmente, con los autos. Los primeros autos se veían muy parecidos a los carruajes tirados por caballos. Incluso, parece que algunos de esos primeros autos tenían en su diseño una cabeza de caballo (falsa) incrustada en el frente, para que los verdaderos caballos (!) que tiraban de los carruajes, que aún existían, no se asustaran con el carruaje autómata. No me consta cuán cierto sea esto o, incluso si fuera cierto, si no era una excentricidad incluso en ese momento, la idea de un loco. De cualquier manera, la idea de que una tecnología nueva imite la estética de una tecnología anterior es esencial al desarrollo del diseño del mundo digital.
El ejemplo más bello y elegante que se me ocurre es la aplicación de grabación de voz del iPhone. Así se veía en el 2012:
La cámara de cualquier celular, si tenemos el sonido prendido, hace “click” como una cámara real, pero ese sonido es completamente falso. No hay nada haciendo click de verdad, es una grabación de sonido. La papelera de reciclaje, con forma de papelera de reciclaje, el explorador de archivos con forma de carpetas. Incluso detalles mucho más pequeños, como que las cosas clickeables tengan un relieve o una sombra en los bordes que comunica la sensación de profundidad, de que algo es presionable. En verdad, prácticamente todo lo digital tiene una base de esqueuomorfismo. El esqueuomorfismo permite que naveguemos el mundo virtual con intuición y comodidad sin que este sea un océano de palabras y frases enteras. El ícono de sobre abierto para marcar un correo como leído es mucho más económico, en diseño, que poner la frase “Marcar como leído”.
Lo más interesante para mí viene ahora, con el paso de los años y con las nuevas generaciones de usuarios que no reconocen la referencia original en el diseño. El ejemplo paradigmático es el ícono de “guardar”, que es, históricamente, un disquete o floppy disk. Mi hermano, que tiene dieciséis años, no tiene la menor idea de qué es un disquete. Para él, el símbolo de “guardar” es un cuadradito azulado que no le representa nada. Es el símbolo de guardado y nada más, es en sí mismo. Algunos elementos, como el símbolo de guardado o los iconos de llamada telefónica (el tubo vertical verde para atender, el tubo horizontal rojo para cortar) se resisten a la abstracción total. Pero otros empiezan a difuminarse. Cuando Google cambió el logo de Gmail en el 2020, sacando el fondo blanco de la M, se alejó aún más del concepto del correo al que remitía. La amplia mayoría de la gente ya no envía cartas por correo y un porcentaje muy alto de la población no lo hizo nunca, con lo cual la M de Gmail empieza a tener su propio carácter, su propia esencia. A medida que pasa el tiempo y las nuevas generaciones nacen y crecen en un mundo ya inmerso en lo digital, el diseño esqueuomórfico empieza a ser menos necesario. Poco a poco las cosas irán mutando en otras. El logo de Instagram es un buen ejemplo.
Los logos de las distintas IA son interesantes (a pesar de sí mismos) porque son todos manchas, asteriscos, círculos. Es una tecnología que replica (con mayor o menor éxito) la inteligencia, un concepto para el que no tenemos “detalles estructurales pasados que puedan funcionar como ornamento”, no hay carruaje o candelabro al que remitir.
Me cuesta imaginar un futuro en el que no haya absolutamente ningún componente esqueuomórfico en lo digital porque, al fin y al cabo, los humanos no somos seres virtuales. Entiendo que los logos y los íconos se puedan ir abstrayendo, pero las interfaces probablemente siempre refieran de alguna manera, aunque cada vez más sutil, a lo analógico. Botones, perillas, ruedas, cosas que se “abren” y se “cierran”, que “suben” y que “bajan” aunque, en realidad, nada sube ni baja, nada se abre ni se cierra, nada gira. La cosa simplemente sucede. Debe haber, en algún lado, una idea borgeana de un ser íntegramente virtual cuyo mundo es pura abstracción e inmediatez, sin perillas ni botones imaginarios y donde las intenciones y las acciones son el mismo movimiento, donde las cosas son. Debe haber, habría que buscar en la enciclopedia.
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Uno de los mejores Sabelotodos hasta el momento. Contenido y forma.